Interim Management
Experiencia sénior para estabilizar, crecer o transformar.

Interim Management está pensado para organizaciones que necesitan liderazgo experimentado o experiencia sénior.
Por ejemplo, funciones financieras, operativas, de compliance, comerciales, técnicas y clínicas. De hecho, cualquier función que marque su rumbo o garantice su operación.
Un proyecto que necesita un responsable o una función que necesita un director. Un puesto directivo que prevén cubrir de forma permanente dentro de nueve meses o una transformación con fecha de finalización. ¿O simplemente necesitan experiencia o una nueva perspectiva?
Sea cual sea el vacío que haya que cubrir, contarán con un consultor interino con los conocimientos, la experiencia y la autoridad necesarios para obtener resultados.
Un modelo estandarizado, para su tranquilidad
Un modelo estandarizado deja claro cómo se pasa de la necesidad a la entrega. No significa que todos los encargos se traten igual. Significa que todos los encargos se cualifican con la misma disciplina.
Consultores interinos sénior con un sólido sistema de apoyo
Analizamos el alcance, el plan de traspaso y los criterios de éxito antes de que el consultor empiece. Candidato presentado a más tardar el día 10 y en marcha a más tardar el día 15. Su relación comercial es con Spitze, y nuestro equipo de entrega es su interlocutor durante todo el periodo y asume la responsabilidad del proceso.
Un consultor resolutivo
Nuestros consultores interinos saben adaptarse a las necesidades de su negocio, aportar claridad y construir relaciones en su organización. Son decididos y llegan bien preparados.
Un alcance realista
El alcance, el plan de traspaso y los criterios de éxito se acuerdan antes de que el consultor empiece. El encargo se define antes de arrancar; no se improvisa sobre la marcha.
Un traspaso sencillo
La documentación de traspaso y una fecha de finalización acordada forman parte del alcance. El consultor deja la organización con el trabajo transferido a su sucesor, listo para seguir desarrollándose.
Un riesgo reducido
Los problemas rara vez surgen por falta de competencias, sino porque el encargo está mal definido. Reducimos ese riesgo porque hacemos las preguntas adecuadas. Siempre.
